| LA PLANIFICACIÓN
Es imprescindible para correr un maratón planificar bien las cargas de entrenamiento que nos garanticen nuestro objetivo. El primer ciclo es de adaptación al esfuerzo de carrera continua con el fin conseguir correr 60´ con el mínimo esfuerzo y donde la intensidad no tiene importancia. El incremento de la carga de entrenamiento viene determinado por la duración del esfuerzo y nuestro objetivo prioritario es ir aumentando de 30´ a 40´- 50´-60´ de carrera continua. En los siguientes ciclos seguiremos dándole importancia y aumentando el tiempo de carrera pero iremos introduciendo diferentes ritmos e intensidades de entrenamiento, insistiendo en las series de repetición y en los ritmos a “umbral aeróbico-anaeróbico”. Por último cuando estemos adaptados a correr más de 2 horas con facilidad y al ritmo adecuado a nuestro objetivo en maratón, entraremos en un ciclo que defina cual será el ritmo más conveniente para terminar con éxito la carrera. En el macro-ciclo que acompaña la planificación, se pueden observar algunos controles y pruebas de 10k y 21k aconsejable para poder ver nuestra progresión y adaptación a las cargas de entrenamiento. En lo que se puede considerar “complementos” de la preparación global debemos tener en cuenta sesiones de ejercicios de técnica de carrera, flexibilidad, coordinación y potencia de salto, que muy bien pueden ser introducidas en los calentamientos antes del núcleo fundamental de la sesión. Nunca olvidar que la carrera de maratón es una carrera donde la resistencia es su cualidad prioritaria y por tanto soportar esfuerzos de no mucha intensidad y de largo recorrido es su objetivo. Cada ciclo tendrá su propio objetivo y explicación, el primero es: “echar andar”, comencemos. |